miércoles, 29 de febrero de 2012

¡Pochycon!

Bueno, de nueva cuenta los saludamos desde este pequeño espacio en red, en esta ocasión para hablar un poco sobre nuestra reciente experiencia con la Pochycon 2012, realizada en la ciudad de operaciones del estudio, ni más ni menos que la climáticamente inestable Xalapa, capital de Veracruz.

El contacto nos llegó por parte de un conocido y como en realidad nos habíamos dedicado a dar vueltas por todas partes menos en nuestra misma ciudad, se nos hizo una buena oportunidad para acercarnos al público de nuestra ciudad. Tras las negociaciones y pagos correspondientes sólo restó imprimir algo de mercancía y prepararnos psicológicamente para aventarnos a la batalla, en la cual, por primera ocasión, nos acompañó Van, un colega que recién se unió al equipo.
Basándonos en nuestra anterior experiencia como expositores estábamos un poco a la expectativa de que los mares de gente se juntaran nuevamente, pero por una serie de factores entre los que se contaron la lluvia que cayó ese día, la premura con la que se llevó a cabo la expo y que no pusimos el protocolario letrero ofreciendo caricaturas, tuvimos un primer día exageradamente relajado.

Nuevamente tuvimos la puntada de llevarnos para mostrar las máscaras que elaboramos el pasado octubre, y tal como la pasada expo, mucha gente preguntó por ellas, que en cuánto las vendíamos, qué representaban, eso en particular nos alegra bastante, pues demuestra que hay un interés en la gente por cuestiones alusivas a la cultura de nuestro país. Al final de esa jornada medio empacamos las cosas y dejamos el stand, aprovechando esa noche para pensar un poco sobre ese primer día en la Pochycon.

La mañana siguiente, a medio desayunar, llegamos temprano para montar los trabajos y la mercancía, y de nuevo adoptamos la mecánica de mostrar en vivo la elaboración de trabajos digitales, para lo cual nos prestaron un monitor plano, cortesía de Orlando, miembro adherente (que no adhesivo) del estudio y encargado por convicción de los proyectos de Rol y artesanías de papel. Esta vez sí nos acordamos de poner el letrero de caricaturas y eso junto con la muestra de trabajo en el monitor ayudó a que más personas se acercaran a mirar nuestro stand.

La verdad sea dicha, el evento fue un poco accidentado, pero curiosamente la vibra que daba era una que no se sentía hace un buen rato en un evento en la ciudad, la gente que se acercó al stand se interesó mucho por nuestro trabajo, los organizadores mantuvieron contacto con todos los expositores durante el evento, por lo que a todos les facilitó lo que pidieron. Fuera de las controversias que surgieron en los días precedentes, algunas un tanto penosas francamente, y de los tropiezos los días que duró la expo, creo que el espíritu de la Pochycon se sintió, y definitivamente se nota que se hizo el trabajo de corazón, ya sólo resta afinar detalles para la próxima, de lo cual según parece se está encargando el equipo organizador desde ahora.